La era digital ha venido para quedarse y esto lo ha cambiado todo. Y no hablo solo de la forma de vender tus productos o servicios o del modo en el que nos comunicamos. Esto va más allá.

Los entornos de trabajo cada vez serán menos predecibles y seguramente de aquí a unos pocos años la transformación sea todavía mayor.

Teletrabajo, presencia, grupos muy diferentes, idiomas, países, globalización… Estas palabras nos sugieren cambios. Y ell cambio requiere de una actitud concreta, que para empezar, nos pide adaptabilidad.

Cada uno de nosotros por su personalidad, forma de pensar, valores y creencias, establece una relación con el cambio. Para algunos es algo natural y muy deseable en cambio para otros es motivo de mucha ansiedad e intranquilidad, seguro que habéis oído la frase:

“virgencita que me quede como estoy”

Por eso hay personas que prefieren estar en la llamada “zona de confort” que en realidad no es más que la zona conocida. Y no está mal, en esto no hay respuestas ni buenas ni malas, aunque conviene estar preparados, y eso nos indica el miedo:

“estar preparados para lo que pueda ocurrir”

“preparados para lo que pueda cambiar”

A la vista de este panorama, poseer una adecuada inteligencia emocional no solo es útil, sino que muy necesaria para poder reconocer, aceptar y gestionar las emociones y los sentimientos que provocan dichos cambios y así ser capaces de poder relacionarnos de forma eficiente en cualquier equipo de trabajo.

Los departamentos de RRHH no lo tienen fácil, necesitan encontrar perfiles y formar a su personal en las competencias intra e interpersonales que se ven muy potenciadas por la inteligencia emocional.

¿Cuáles son los beneficios de contratar basándose en la inteligencia emocional?

  •  Personal al máximo rendimiento con sus capacidades desarrolladas al máximo potencial.
  • Personal seguro y confiado, sabe lo que quiere y tiene el apoyo de su empresa.
  • Personal alineado a los valores de la empresa.
  • Personal comprometido, en la empresa están los que realmente quieren ser parte de la empresa.
  • Personal proactivo, responsable de su propio trabajo con eficiencia.

Estos son sólo algunos de los beneficios, por eso, si quieres conseguir estas mejoras en tu personal y que redundará en beneficios para la  empresa, puedes contar conmigo, estaré encantada de colaborar juntos para:

  • Dotar de habilidades de liderazgo a tus mandos medios
  • Potenciar y retener el talento en tu empresa
  • Gestionar la incertidumbre que afecta a tu personal
  • Mejorar el clima laboral a través de la resolución de conflictos
  • Mejorar la comunicación en tu empresa
  • Mejorar el estrés diario de tu plantilla

En esta época de cambios constantes las empresas que pongan el foco en crear equipos que estén formados por personas que se conocen a sí mismos, que saben gestionar y regular sus emociones y por ende sus estados de ánimo y que estén entrenados en sus habilidades de escucha activa y comunicación, es un cambio en 180 grados que las llevará no sólo a permanecer en el mercado sino que evolucionar con éste con el consiguiente bienestar social.