Se acerca el mes de junio y muchas de nosotras empezamos a temblar, en mi caso particular, mis hijas ya son mayores con lo cual es menos temido, pero surgen los problemas igualmente.

La rutina nos mantiene a salvo, y aunque muchas estamos agotadas y no encontramos el momento para ese tiempo para nosotras mismas; el verano y las vacaciones deberían ser muy esperados, pero que los niños y niñas pequeños ya no tengan colegio, supone un agotamiento añadido.

Cuántas de vosotras habéis oído o incluso dicho que estamos mejor en el trabajo que en casa. Seguro que al menos una vez lo has pensado, yo he de confesar que sí.

Buscar campamentos, al pueblo con los abuelos, las extraescolares, etc., son opciones, pero si la conciliación es difícil a lo largo del curso en esta época se vuelve todo un rompecabezas.

Y a todo lo anterior le sumamos la organización de las vacaciones, campo o playa, con la familia o sin ella, en fin, que el estrés se dispara y todo este cóctel de emociones hace que la mayor cantidad de divorcios, al menos en España, se produzcan entre los meses de julio, agosto y especialmente en septiembre.

A los problemas, soluciones

Por todo esto, te traigo algunas ideas a tener en cuenta para que tu familia no colapse y cuando llegue septiembre, realmente hayáis podido disfrutar todos por igual:

  1. Saber lo que quiero y lo que me gusta en el periodo estival, se hace imprescindible. Las vacaciones son para todos, padres e hijos y hacer lo que queremos y estar en un lugar que nos guste, lo necesitamos todos por igual. Poner en común lo que nos gustaría a cada uno es un buen punto de partida para evitar frustraciones o expectativas no cumplidas.
  2. Comunicar-Comunicar-Comunicar, ni nosotras leemos el pensamiento, ni el resto tampoco, “suponer” que el otro sabe lo que quiero y espero, es mucho suponer, es el momento de comunicar mis necesidades, mis sentimientos y lo que espero de las vacaciones.
  3. Tampoco es necesario estar 24/7, todos juntos y haciendo lo mismo, como decía mi padre, lo importante no es la cantidad sino la calidad del tiempo. Conectar con mis necesidades es tan importante como conectar con las necesidades del resto del grupo familiar.
  4. Buscar ese espacio para ti misma y ese espacio en pareja también es necesario en estos momentos en que podemos permitirnos mayor relax y diversión. Las parejas necesitan ese espacio en el cual permitirse ser solo ellos, es tiempo de hablar, de compartir y por qué no, de hacer balance y revisar cómo está el termómetro de la relación. No olvidar, recordar y visualizar todo aquello que os unió en los principios de la relación, cuando erais solo dos.
  5. Por último, volver de las vacaciones muchas veces provoca el conocido estrés/síndrome postvacacional, es un pequeño duelo que hay que aceptar y gestionar para volver a la nueva realidad, es momento de dolor, así que no conviene tomar decisiones en este momento, es muy probable, que lo veamos todo negro con lo cual será mejor esperar a sentirnos más seguras y confiadas.

Quisiera acabar con la importancia de pedir ayuda, no estamos acostumbradas a pedirla y a veces es necesario reconocer que hay momentos en que nos podemos ver superadas por las circunstancias y necesitamos que alguien nos eche una mano.

Este puede ser un buen momento para aclarar ideas y poner las bases para el periodo que viene, te invito a contactarme para que hablemos, estaré encantada de ayudarte.